Cubiertos ya los primeros entrenamientos en el Allianz Arena, e incluso los dos primeros partidos amistosos todavía en el mes de junio, al Bayern le queda pendiente de desarrollar todo el abanico táctico que Guardiola mostrará a sus jugadores en los próximos treinta días: el posible tránsito del doble pivote al mediocentro único, la disposición de dos interiores centrados, quizás un imaginario falso 9 como espera la prensa germana (con Ribéry, Müller y Götze como candidatos al puesto), en fin, la mano de Pep sobre el equipo. A falta de saberlo con exactitud conocemos ya seis grandes pautas que vivirá el Bayern esta temporada y que le diferencian notablemente de lo que estamos acostumbrados en el Barça y, en general, la Liga española.
26 de junio, primer entrenamiento. Y no solo el Bayern: 15 de los 18 equipos de la Bundesliga se habrán puesto en marcha durante la última semana de junio. Otros dos lo hicieron ayer lunes y solo el Borussia Dortmund lo ha retrasado hasta mañana. En el Bayern, Guardiola ha planificado 33 entrenamientos más nueve partidos en las primeras cinco semanas, con sesiones dobles programadas en 11 de dichos 35 días.
Durante todo el pasado martes y miércoles por la mañana, Domènec Torrent y Lorenzo Buenaventura explicaron al resto del cuerpo técnico las pautas de entrenamiento, que básicamente pretenden poner en forma a la plantilla de manera inmediata para afrontar el primer gran título: la Supercopa alemana ante el Borussia Dortmund (27 de julio). Digamos, por tanto, que para el Bayern la competición -y, por lo tanto, el entrenamiento- empieza mucho antes de lo habitual en España.
Concentración en Trentino (Lago di Garda) del 4 al 12 de julio, un stage que forma parte de las rutinas del Bayern desde 2009. La mayoría de equipos alemanes realizan concentraciones similares, por lo general en Austria (Borussia Dortmund o Schalke) o Suiza (Wolfsburg). El Bayern prefiere Italia desde la etapa de Van Gaal. Para el preparador físico Lorenzo Buenaventura, el stage es una bendición porque podrá trabajar con casi toda la plantilla (se sumarán Robben, Alaba, Shaqiri, Pizarro, Van Buyten y Mandzukic) en sesiones muy intensas. Por razones personales, Guardiola ha elegido Brescia como escenario del partido amistoso que cerrará la concentración (día 9).
No es descartable que un crecimiento futuro del Bayern desemboque en giras veraniegas por Asia o Estados Unidos, pero ni este año ni en el porvenir inmediato están previstos semejantes esfuerzos. Es incuestionable que, pese al triplete histórico, el equipo muniqués no posee la repercusión universal de un Barça o un Real Madrid, ni tampoco la Bundesliga tiene el impacto mediático e la Premier League. De este modo, no existe una demanda desaforada en los mercados asiático o estadounidense por ver al campeón de Europa.
Y eso redunda en un beneficio deportivo, aunque no económico. A Hoeness y Rummenigge, sin embargo, no les preocupa esos menores ingresos potenciales porque la situación económica del club es brillante, con lo que pueden renunciar a ellos para potenciar la preparación del equipo. Así, desde el retorno del stage de Italia, Buenaventura dispondrá de otras dos semanas completas (ya con Javi Martínez, Dante y Luiz Gustavo más la incorporación de Schweinsteiger, aunque todavía sin Götze) para acabar de afinar al equipo cara a esos dos títulos que se jugará en los siguientes treinta días.
Como puntas de las cinco semanas de preparación, el Bayern ha planteado partidos de alta competitividad muy pronto: el amistoso contra el Barça (24 de julio), dos torneos en los que chocará con Borussia Mönchengladbach y Sao Paulo y, quizás, con el Dortmund y Manchester City. Todo ello para disputar de inmediato la Supercopa alemana que significará el primero de los seis títulos por los que luchará el equipo de Pep.
Agosto será otro mes completo (con tres partidos de Bundesliga y uno de Copa, al margen de la convocatoria de selecciones del día 14) en el que Lorenzo Buenaventura podrá seguir trabajando duro con la plantilla hasta desembocar en la Supercopa europea contra el Chelsea (30 de agosto). De este modo, el primer gran parón de la temporada a causa de las selecciones (principios de septiembre) pillará al Bayern con una preparación muy completa e intensa y permitirá a Guardiola dedicar una semana entera al trabajo con los canteranos del Bayern II y el equipo Sub-19, uno de sus objetivos a medio plazo.
Durante seis semanas (22 de diciembre a 31 de enero), la Bundesliga se detendrá, en su clásico parón invernal. A causa del Mundial de clubes, el Bayern aplazará su último partido del año (visita al Stuttgart), que disputará el 28 de enero. En cualquier caso, etapa de regeneración física y mental: 10 días completos de vacaciones y, a continuación, stage de preparación (otra rutina del Bayern). La pasada temporada, dicha concentración se realizó en Doha y Nueva Delhi. En cualquier caso se tratará nuevamente de un período de trabajo duro para afrontar el segundo tramo del curso, el decisivo.
Pese a disputar los seis títulos posibles, el Bayern no alcanzará de ningún modo los 60 partidos oficiales, otra importante diferencia con respecto a lo vivido por el Barça cuando ganó el sextete en la 2008-2009 (62 partidos) o el Chelsea esta pasada temporada (69 encuentros). La razón básica radica en los 34 partidos de la Bundesliga (en lugar de 38), solo uno en la Supercopa nacional (por dos en España) y la disputa de Copa alemana a partido único en cada ronda.
Por todo ello, y en caso de llegar a las finales de todas las competiciones, el Bayern de Pep disputaría un máximo de 57 encuentros: 34 de Bundesliga, uno de Supercopa alemana, uno de Supercopa europea, dos del Mundial de clubes, 13 de Champions y 6 de Copa alemana.
Y, sobre todo, repartidos en un calendario más amplio, mejor distribuido, sin agotadora gira veraniega y con dos stages de preparación previo a cada tramo de la temporada. En resumen, unas condiciones más idóneas para el rendimiento óptimo de los futbolistas.
– Fotos: Reuters
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